El verano de 2019 vio incendios sin precedentes en el Ártico que tan solo en junio emitieron 50 megatoneladas de carbono a la atmósfera. Esto es más que todos los fuegos juntos en esa región de 2010 a 2018. También hubo múltiples incendios en la selva tropical de la Amazonía en particular en agosto.
Las mayores pérdidas económicas mundiales han estado ligadas a ciclones tropicales. La temporada de 2018 fue especialmente activa, con el mayor número de tormentas tropicales de todos los años en el siglo XXI.
Todas las cuencas del hemisferio norte experimentaron una actividad mayor de lo normal. El Pacífico Nororiental registró su mayor Valor Energético de Ciclones de toda su historia.
La temporada de huracanes en el Atlántico de 2017 fue una de las más devastadoras de la historia con más de 125.000 millones en pérdidas asociadas solo con el huracán Harvey. Ciclones tropicales consecutivos sin precedentes del océano Índico golpearon a Mozambique en marzo y abril de 2019.
La extensión del hielo marino del verano ártico ha disminuido a una tasa de aproximadamente 12% por década durante 1979-2018. Además, los cuatro valores más bajos para la extensión del hielo marino en invierno ocurrieron entre 2015 y 2019.
El panorama es parecido al otro polo. La cantidad de hielo perdido anualmente de la capa antártica aumentó al menos seis veces entre 1979 y 2017 y la pérdida de masa de glaciares para 2015-2019 es la más alta en cualquier período de cinco años registrado.
La tasa observada de aumento medio global del nivel del mar se aceleró de 3,04 milímetros por año durante el período 1997–2006 a aproximadamente 4mm durante el período 2007–2016.
Los autores del informe aseguran que esto se debe a la mayor tasa de calentamiento y derretimiento de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida Occidental. Además -añaden-, ha habido un aumento general del 26% en la acidez del océano desde el comienzo de la era industrial.